jueves, 28 de marzo de 2013







UNIVERSIDAD DE SALAMANCA
MASTER EN ESTUDIOS AVANZADOS EN FILOSOFÍA

ASIGNATURA:  Epistemología, Coherentismo e Inferencialismo
Profesor: Reynner Franco

Ensayo sobre filosofía del cuerpo
Inferencialismo y representación del cuerpo teatralizado  
con   diálogo en Robert Brandom


Visitar el formato blog para apreciar los videos


Leyson Ponce Flores
Caracas, 25 de marzo de 2013



Ensayo sobre filosofía del cuerpo
Inferencialismo y representación del cuerpo teatralizado  
en  diálogo con  Robert Brandom




En 2011 visité Grecia y Turquía para recorrer sus islas del Mar Jónico, el lado oeste. Ese primer encuentro permitió  una extraña curiosidad en relación a como había percibido los mitos griegos y su representación y como los visualizaba  en esa naturaleza ampliada como  una visión arquitectónica de aquellas primeras  interpretaciones trágicas del mito.  Me obsesioné  de tal manera de la riqueza cultural de Grecia,  que visité nuevamente el país en 2012, pero esa vez fue  el  lado este: las Islas Cicladas, en el Mar Egeo, hasta llegar al extremo sur en la Isla de Creta. En el primer contacto con lo Jónico, constate que el cosmos tiene relación con una disposición directa de todas las cosas consigo mismas y que en armonía se conforman en lo que ellos denominan unidad. Igualmente ese sentido de cosmos, los Jonios lo asocian al cuerpo humano como un microcosmo que se articula en el macrocosmo en  una razón articulada, (o lo que Robert Brandom llama Inferencialismo). También fue importante constatar en Éfeso, Turquía, ese sentido de la unidad donde verdad era unidad con Dios, por ello,  esa ciudad junto a  Delfos y Olimpia en Grecia, estuvieron relacionadas con la vida religiosa,  el teatro, y el descubrimiento que Pitágoras obtenía de ciertas ecuaciones musicales que propiciaban una forma de sentido creativo para el lenguaje en las tragedias. Eran características propias que definían el sentido de la armonía como un cosmos. Es decir, que desde allí,  esa reflexión la trasladé a mi espacio de trabajo como un principio que reconocía en la danza y que está implícito en la practica coreográfica determinado como cuerpo, cosmos y armonía.  Comprendí otras posibles consideraciones para establecer  el manejo del drama como una concatenación armoniosa a la manera pitagórica sin la perdida de lo micro -la escena- en perspectiva a lo macro -la obra-, es decir, la escena planteada como unidad y las  transiciones escénicas que disponen de fuerza de cosmos para mantener la atención en quién observa; un tramado de significado para la comprensión.

La danza contemporánea como experiencia de transformaciones, experimentación y búsqueda de paradigmas encierra un problema interesante para analizar. Sus fronteras son un territorio de atención porque allí precisamente entre lo que creemos, lo que conocemos y sabemos, está un  espacio problemático que engendra la duda como premisa inefable del acto creador. Los límites de la conciencia son una una confluencia de saberes prestos a solaparse.  Esta propuesta de reflexión para la asignatura Epistemología, Coherentismo e Inferencialismo, es un  diálogo con Robert Brandom para comprender las afirmaciones que dan forma al contenido conceptual de la teatralización del cuerpo y su sentido: la unidad, como ejercicio filosófico de paralelismo entre el  lenguaje hablado y  la danza. Tomo de Brandom  esa relación entre semántica y lógica para discurrir una reflexión muy particular sobre la danza.

Cuando R. Brandom en La Articulación de las Razones, señala que una minoría intelectual en la tradición semántica  utiliza el Inferencialismo como articulación para la comprensión del concepto y su significado,  a diferencia de la representación como concepto cartesiano; nos abre un panorama de importantes reconocimientos en la interpretación que elaboramos hacia el cuerpo que danza como una instancia de encarnación, justo en el origen de las ideas y en la configuración  del movimiento como una forma de Inferencialismo entre el mundo y sus significados. Es decir, que reflexionamos sobre la semántica del movimiento como una instancia para ser interpretada en el mismo acto de su creación, en la relación inmanente con lo epistémico: movimiento y conocimiento son una forma de inferencia y comprensión de la normatividad en la conexión de las ideas que la profieren.

La relación  entre concepto y significado en la danza la circunscribo en esta reflexión a un cuerpo teatralizado en la posmodernidad. Y si nos preguntamos porque?, pues es muy claro que la danza en la posmodernidad busca ese sentido de unidad perdido, hay una vuelta al drama griego  porque lo posmoderno no es oposición a lo moderno sino su exceso. Repito hay una vuelta al pasado para resignificar el drama. Con esto sólo pretendo reducir el espacio de la reflexión a las categorías que subyacen en las formas del movimiento como un ejercicio que  separa y analiza lo que esta tendencia artística tiene en su concepto y su predicación.

Esta forma de funcionalismo en Brandom esta referida al lenguaje y su producción de sentido, pero no separo en este silogismo el establecimiento de un paralelismo con el arte de la danza y su producción de significados, en tanto concepto e inferencia son componentes de una forma de comunicación originada en  las ideas para irrumpir en el mundo sensible como un cuerpo encarnado. Es decir, que todo lo producido en una coreografía mantiene una relación funcional de uso y de unidad.  Sus significados poseen una relación inferencial con el lenguaje, la psique y  el cuerpo,  y se representa como una verdad en la escena por la función que se  ejerce con su propio razonamiento inferencial.

En esta perspectiva del Inferencialismo contemporáneo se comprende que las formas y sus significados adquieren atribuciones de configuración y sentido cuando son utilizados en la comunicación. En la teoría de Brandom se intenta hacer explicita la relación entre concepto y cognitividad como una forma articulada de conocimiento, y lo más importante en referencia a la danza es la afirmación de que para manejar un concepto se necesita conocer otros conceptos  inferencialmente, de no ser así, Brandom plantea una imagen metafórica para acentuar la idea de lo que significa conocer un solo concepto como es la de producir un sonido de una palmada con una sola mano.

A priori, en la posmodernidad las ideas se configuran como conceptos vinculantes, cada movimiento es un acto de creación conceptual y físico que se estructura con otro movimiento en las mismas circunstancias. La construcción de una secuencia es la articulación de elementos inferenciales entre la organicidad del cuerpo y un origen de ideas que conforman la psique y todas sus afecciones en el lenguaje. Una forma de conocimiento interfiere en este proceso inferencial entre el movimiento y el concepto. Primero como idea se configura una fuerte conjunción de los sentidos para reconocer que toda movilidad inicia una intrincada interpretación de los estímulos proveedores de conceptos. Aquí interfiere el cuerpo como un instrumento de valiosa encarnación. Se transforma de sujeto a objeto para recuperar el sentido inferencial en su origen  suscitado en la psique, donde el cuerpo no tiene fibra pero si sustancia,  donde lo inferencial tiene función de sentido si, y solo si, la idea que tenemos de movimiento es la que tenemos de cuerpo, en tanto movimiento es consecuencia de cuerpo y ambas afirmaciones comparten el mismo contenido conceptual como una forma de razonamiento y conocimiento.

Desde la mayor profundidad del conocimiento de la danza, es decir desde la propia experiencia con la danza; el intérprete y el coreógrafo afrontan conflictos propios de la comprensión de las afirmaciones planteadas anteriormente como concepto, idea y verdad. Quiero detenerme en el ámbito de la psique porque el sentido inferencial también esta presente en la carga de construcción histórica que el cuerpo como organismo vivo almacena en su memoria. Esta información afectiva y orgánica esta presente en la configuración neurálgica del intérprete,  en su  esencia o naturaleza humana,  en constante confrontación  con las condicionantes propias del aprendizaje de la técnica como recurso del movimiento, utilizada como una forma de motorizar el cuerpo y sus acciones en un aprendizaje que puede tener atributos de represión o libertad, plena o despojada de intencionalidad, entendiendo esto como una metáfora, porque la no intencionalidad es una intención. De todo este proceso de carne y espíritu y comprendiendo la propuesta de Brandom sobre el inferencialismo, como conjunción tenemos en la experiencia de la danza la noción de comprensión en el intérprete y el coreógrafo: ambos  trabajan en una  red inferencial, el movimiento es respuesta para ser manejado como concepto y para  interactuar en una compleja demanda de razones e inferencias como reconocer el espacio, el sonido, el cuerpo en todo su sentido y por sobre todo reconocer el otro cuerpo que es otro concepto que le da validez al mío como una unidad de comprensión.


Se determina entonces,  que en la danza  el entendimiento de las circunstancias y la teatralización del cuerpo como afirmaciones definen  el contenido como una fuente de inferencias para ser proferidas como razonamientos comprensibles Es quizás el lenguaje de la danza y me refiero a la compleja articulación de un lenguaje de imágenes que debe ser analizado en sus inferencias y no en su representación porque sería una interpretación de la ficción representada y esto va más  al  sentido estructuralista de interpretación. Se da una fenomenología interesante con la danza en función a que el significado de la representación también tiene sentido inferencial,  muy parecido a la tradición representacionista de los pre kantianos.

Puedo concluir entonces que la danza en la posmodernidad esta articulada en una estructura epistémica y de conceptos generados en la aproximación que tenemos con el movimiento, el  drama o a la intencionalidad orgánica en tanto discurso es una estructura fragmentada e hibrida que intenta constituirse como  unidad. El lenguaje del cuerpo no es autónomo en tanto no elabora informes no inferenciales, contrariamente esta inserto en inferencias que lo definen. La noción de comprensión como concepto clarificador en el acto de la creación en la danza viene dado por un acto de elevada conciencia y organicidad que es a su vez el fundamento de la conciencia que elaboramos del cuerpo. Toda respuesta a cualquier estimulo es una respuesta conceptual y todos, tanto intérpretes y creadores generan una red de inteligencia distribuida como red de inferencias donde el concepto genera nuevos conceptos y  donde todo conocimiento práctico esta inserto en inferencias que lo definen. Por otra parte toda acción tiene una historia orgánica y psíquica en su corporeidad, hay movimientos culturales, gestos de una cultura. Es precisamente en estas inferencias donde delimitamos el saber, el comprender y el hacer para encontrar el contenido cognitivo de las expresiones y  el sentido como una totalidad armoniosa o  unidad griega.

Por otra parte pido disculpas porque no me he remitido con la lectura de Brandom al lenguaje del hablante solamente. El inferencialismo es una propuesta sobre como se articulan los contenidos en nuestra habla, no obstante comprender la teoría de Brandom me ha permitido acercarme a la reflexión en los contenidos individuados en el acto de la danza que recalco en la posmodernidad tienen su origen en el lenguaje del habla prioritariamente. Con esto he planteado una aproximación a una reflexión que no se escapa del sentido referencial de las inferencias.
He anexado un video como un ejemplo entre la relación del lenguaje y el movimiento a propósito de un fragmento de La Cantante Calva de Eugene Ionesco que coreografié el pasado mes de noviembre con la Compañía Universitaria de las Artes en Venezuela. En él podemos observar esa relación en abstracción que se establece en la creación cuando vinculamos el lenguaje al movimiento. Igualmente en un segundo video, en Salamanca el pasado mes de febrero realicé un experimento con dos de mis compañeros del Master que no tienen relación alguna con la danza y que pude involucrarlos con esa relación lenguaje y movimiento a propósito de un poema del venezolano José Antonio Ramos Sucre.




Bibliografía

Robert B. Brandom.  La Articulación de las razones: Una introducción al inferencialismo, Siglo XXI de España Editores. Páginas 57/87.Madrid 2002.